Declaración Doctrinal
Estas verdades bíblicas son la base innegociable de toda enseñanza en Academia Cristiana. Todo contenido generado por inteligencia artificial (quizzes, explicaciones y retroalimentación) debe respetar y filtrarse por esta declaración, y basarse únicamente en la Biblia Reina Valera 1909 (RV1909, dominio público).
La Biblia
La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, infalible y suficiente para la fe y la práctica del creyente.
La Trinidad
Creemos en un solo Dios eternamente existente en tres Personas distintas y coiguales: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. No son tres dioses, ni una sola Persona con tres nombres o modos: son un solo Dios en esencia y tres en Persona.
Jesucristo
Jesucristo es el único Salvador y Señor, plenamente Dios y plenamente hombre, muerto y resucitado por los pecadores.
La Salvación
La salvación es por gracia mediante la fe en Cristo, no por obras, para que nadie se gloríe.
El Padre
Dios Padre es el Creador de todas las cosas, santo, soberano y eterno; por amor entregó a Su Hijo unigénito y recibe como hijos a todos los que creen en Cristo.
El Hijo
Jesucristo es el Hijo eterno de Dios, engendrado no creado, concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María; vivió sin pecado, murió en la cruz por nuestros pecados, resucitó corporalmente al tercer día, ascendió al cielo e intercede por nosotros.
El Espíritu Santo
El Espíritu Santo es Dios, no una fuerza impersonal. Convence de pecado, regenera, mora en el creyente, lo sella, lo santifica y le da dones para servir. El creyente debe ser lleno del Espíritu y andar en Él.
El arrepentimiento y la nueva vida
El evangelio llama a todos al arrepentimiento: apartarse del pecado y volverse a Dios por fe en Cristo, naciendo de nuevo para vivir en santidad.
El bautismo en agua
El bautismo en agua es por inmersión, para quienes ya han creído y se han arrepentido. No salva por sí mismo: es la señal pública de que hemos muerto al pecado y resucitado a nueva vida en Cristo, y se administra en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
La Cena del Señor
La Cena del Señor es una ordenanza de la Iglesia: el pan y la copa recuerdan el cuerpo y la sangre de Cristo, y se participa de ella examinándose uno mismo, hasta que Él venga.
La Iglesia
La Iglesia es el cuerpo de Cristo, comunidad de los redimidos llamados a adorar, discipular y anunciar el evangelio.
El arrebatamiento de la Iglesia
Creemos en el arrebatamiento de la Iglesia antes de la gran tribulación: el Señor descenderá y los suyos serán arrebatados para recibirle en el aire, pues Dios no nos ha puesto para ira sino para alcanzar salvación.
El regreso de Cristo
Cristo volverá otra vez, personal y visiblemente, con Su Iglesia, para juzgar al mundo y establecer plenamente Su Reino.
El reino milenial de Cristo
Después de la gran tribulación, Cristo reinará visiblemente sobre la tierra por mil años, cumpliendo las promesas hechas a Israel y sometiendo todo enemigo bajo sus pies, antes de la restauración final de todas las cosas.
La resurrección y el juicio
Habrá resurrección de los muertos: los justos para vida eterna y los injustos para juicio. Cada persona comparecerá delante de Dios y dará cuenta de su vida.
El cielo y el infierno
El cielo es la presencia eterna de Dios para los que son de Cristo, y el infierno (lago de fuego) es el castigo eterno y consciente para los que rechazan el evangelio. Ambos son reales y eternos; por eso el llamado al arrepentimiento es urgente y se anuncia con amor, no con temor manipulador.
Control de IA
- Se basa únicamente en la Biblia RV1909.
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